mayo 18th, 2012
El once de mayo pasado se realizó en la Regional Norte de la Universidad la República (UDELAR), en Salto, la presentación del libro “Populismo, Perón, Peronismo, Poder”, del Esc. Roberto Zunini, Profesor Ajunto Grado 3, encargado de las clases de “Historia de las Ideas” de la Facultad de Derecho en dicha Regional.
En el acto estaban presentes e hicieron uso de la palabra la Decana de la Facultad de Derecho de la UDELAR, Esc. Dora Bagdassarián, Profesora Grado 5[1] y el Director del Instituto de Historia de las Ideas, Dr. Yamandú Acosta, catedrático de “Historia de las Ideas”.
Las exposiciones que realizaron estos tres profesores se extendieron por un lapso de unas dos horas que fueron dedicados, salvo algunos minutos en el que se refirieron a méritos y antecedentes del autor, a comentarios del libro presentado.
En todo ese lapso, que yo recuerde, ninguno de los tres disertantes, todos ellos de alto nivel y dos de ellos relacionados directamente con la “Historia de las Ideas”, mencionaron la palabra Democracia, lo que nos muestra que cuando se habla de Peronismo, no se está hablando de Democracia, sino que se está hablando de un instrumento de acceso al poder muy eficiente, y como tal ha sido utilizado a través del tiempo por diferentes líderes con diferentes concepciones.
La eficiencia del peronismo como instrumento de acceso al poder está sustentada en un pragmatismo descarnado y sin principios, para los peronistas “el fin justifica los medios”, y durante el ejercicio de los diferentes gobiernos así lo han demostrado, es por esta razón que los gobiernos peronistas no son ni pueden ser considerados democráticos, y por esa razón en la presentación no se habló de Democracia.
Sin llegar a extremos como los del “Gran Hermano” de Orwell que decía por boca del personaje O´Brien “el Poder no es un medio, es un fin”, para el peronismo (los dirigentes peronistas) “el Poder es un medio”, un medio para enriquecerse rápidamente, o sea que la corrupción está incrustada indisolublemente al peronismo, por esa razón sus gobiernos son derrocados, pero su organización y su mística han perdurado en el tiempo y, hasta ahora, han mostrado ser un instrumento idóneo para acceder al Poder independientemente de lo desastroso y corrupto que fuera el anterior gobierno peronista.
Me pregunto si la blandura y condescendencia de nuestro gobierno actual con el actual gobierno peronista argentino no tendrá algo que ver con esto.
[1] El grado 5 es el mayor grado en la escala docente de la UDELAR, son los catedráticos.
mayo 5th, 2012
Recientemente el Vicepresidente de la República, Danilo Astori y el Ministro del Interior, Eduardo Bonomi, reconocieron que pese a la disminución de la pobreza en el país la violencia sigue en aumento.
Astori ha manifestado “No hay solo razones económicas para explicarlo. Hay razones que podemos llamar culturales en sentido amplio. La sociedad uruguaya muestra crecientes signo de desvío que antes no se conocían. Por un lado el aumento de empleo y de ingreso y caída de la pobreza e indigencia; y por otro, gente en las calles, adicciones y violencia inter e intra familiar. Este tipo de conducta no era tan frecuente en los años económicamente difíciles que tuvo el país. No puedo dar una explicación rigurosa sobre ese tema. Pero la sociedad uruguaya tiene enfermedades que llamo genéricamente “culturales” en el sentido de estilo de vida, que han empeorado. Hablo de frecuencias porque aberraciones siempre hubo. Ha empeorado. Debemos preguntarnos qué hacer distinto a lo que estamos haciendo” (Tomado de Diario Cambio del once de abril de dos mil doce)[1].
El vicepresidente reconoce que están sucediendo con mayor frecuencia cosas que sucedían esporádicamente o no sucedían.
Y no se da cuenta de porqué suceden.
Lo que el vicepresidente ha dicho se puede resumir de la siguiente manera: en primer lugar son hechos que han comenzado a suceder hace poco, y antes no sucedían (al menos en la cantidad que suceden ahora), en segundo lugar, no son hechos atribuibles a la situación económica, ya que ésta viene mejorando desde hace muchos años.
No me explico como el Cr. Astori, de razonamiento tan riguroso no saca conclusiones de lo que se infiere naturalmente de lo que dice.
Si hace muchos años esto no sucedía, no es un problema económico, y sí es un problema cultural reciente, se debe a que hay causas que surgieron recientemente que produjeron este cambio cultural ¿Y entonces .cuáles pueden ser estas causas? La respuesta es inmediata: es la filosofía del actual Gobierno que ha inducido cambios en las pautas culturales que lleva a que mucha gente tenga ese comportamiento violento.
Es un problema de filosofía de gestión que produce esos efectos, a ello se le debe agregar una administración que deja muchas dudas en cuanto a transparencia y objetividad, lo cual obviamente potencia los efectos nefastos de una filosofía de gestión conceptualmente equivocada en muchos aspectos.
Claro que siempre cabe la interrogante de que sí se den cuenta, porque tontos no son, y entonces ¿Por qué siguen en esa tesitura? No será porque les conviene que haya inseguridad y para combatirla haya que apelar a las Fuerzas Armadas y todo eso que ya vivimos y sabemos en dónde termina.
[1] Se sugiere ver post publicado el once de febrero de dos mil once en este blog titulado “Seguridad ciudadana” http://douglas.simonet.com.uy/opinion/seguridad-ciudadana/.
Se autoriza la reproducción total o parcial indicando la fuente
abril 24th, 2012
En el Diario “El País” de Montevideo del doce de abril de dos mil doce se publicó un artículo titulado “Municipales cobraron un millón de horas extra”[1]. Según dicho artículo los municipales cobraron un millón de horas extra (Para ser exactos 974.330 según la fuente) durante el año dos mil once, pero no aparecieron de la noche a la mañana, en dos mil nueve y dos mil diez se cobraaron 890.206 y 923.253 horas extra respectivamente. O sea que en los últimos tres años se efectuaron casi tres millones de horas extra[2].
Esto no es algo reciente, en mil novecientos noventa fui Director del Servicio de Recolección de Residuos de la Intendencia de Montevideo, por ese entonces, en Recolección, se efectuaban once mil horas extra mensuales, son ciento veinte mil horas extra al año, en el Servicio de Barrido había una situación similar, por lo que, en esa época, en Limpieza, se efectuaban unas dos ciento cincuenta mil horas extra anuales, parece que ahora se hacen unas tres cientos veinte mil, no sé si se ha privatizado alguna zona o si el servicio que se presta abarca otras zonas que no se recolectaban cuando fui Director, así que no sé si los números actuales son comparables con los de hace veinte años (y no sé cuántos más para atrás), pero que significan un número impresionante no cabe la más mínima duda.
Lo grave de todo esto es que las horas extra se adjudican de antemano, no para realizar una tarea eventual, sino para efectuar tareas de rutina, con lo cual se desnaturaliza la hora extra, en realidad, de hecho, hay muchos funcionarios que están contratados por un número de horas mayor que la que figura en su contrato y muchas veces trabajan más de ocho horas por día por largos períodos, lo cual tampoco es permitido por la ley.
No se necesita ser experto para percatarse que existe una industria de horas extra que lleva a la comisión de irregularidades que deberían eliminarse, pero parece ser que no existe la más mínima intención de cambiar las cosas.
Pero en toda esta serie de irregularidades lo más grave es el hecho que el otorgamiento de tantas horas extra lleva a que los cuadros estables de funcionarios cumplan con las responsabilidades de la Intendencia realizando horas extra, lo cual los coloca en una posición privilegiada para presionar al gobierno de turno: trabajan a reglamento, nadie puede obligarlos a hacer horas extra y la ciudad se llena de basura, eso lo vienen haciendo desde hace más de veinte años.
Considerando que la hora extra se liquide a tiempo y medio, suponiendo que los funcionarios trabajen seis horas durante dos ciento cincuenta días al año, el millón de horas extra otorgado por la Intendencia de Montevideo hubieran sido suficientes como para contratar por un año a mil funcionarios, pero ese dinero va a quienes ya tienen un empleo.
El próximo paso será pasar al sueldo de los municipales todo lo que cobran ahora (es decir incluirle en el sueldo de los funcionarios el millón de horas extra que se están cobrando, o sea un aumento del orden del doce y medio por ciento, si los funcionarios municipales fueran ocho mil) y contratar mil funcionarios, otro doce y medio por ciento, es decir que el rubro de sueldos se incrementaría un veinticinco por ciento. Como el rubro sueldos es del orden del setenta por ciento del Presupuesto de la Intendencia, si se llega a hacer esto, se incrementaría un diez y siete y medio por ciento, que son varios millones de dólares extra por año, que los vecinos capitalinos deberán pagar por encima de lo que están pagando ahora, seguramente a esto se le agregará un juicio perdido por la Intendencia por reclamo de ADEOM por varios millones de dólares, algo a lo que la Intendencia de Montevideo está acostumbrada a hacer con demasiada frecuencia. Esto de las horas extra es algo que puede costarle mucho a la población y debería ser una preocupación de los vecinos y del gobierno, que debería empezar a defender los intereses generales y no exclusivamente los de los funcionarios.
[1] Se puede leer en http://www.elpais.com.uy/120411/pciuda-635568/ciudades/municipales-cobraron-un-millon-de-horas-extras/
abril 10th, 2012
Hace unos meses la intendenta de Montevideo decidió que no se aceptaran más iniciativas de construir grandes superficies comerciales, la justificación de esta medida era la defensa de los pequeños comercios minoristas. Recientemente en Salto, ante la solicitud de instalación de un comercio de gran superficie, la Comisión Asesora decidió autorizar la solicitud, con voto favorable de los miembros del Poder Ejecutivo, Intendencia y Liga de Amas de Casa (supuestamente representante de los consumidores) y voto contrario del Centro Comercial e Industrial de Salto (los pequeños comerciantes). Dos situaciones similares resueltas de diferente manera, pero lo importante es que el planteo del problema obedece a las mismas causa: el presunto perjuicio que causa la instalación de grandes súper o híper mercados a los almacenes minoristas.
En principio el hecho que la instalación de un negocio perjudique a otros está en la naturaleza de la actividad comercial, y no debería ser causa para prohibirle que se instale. Pero las cosas no son tan sencillas. En efecto, cuando el negocio de gran superficie es lo suficientemente grande como para poder influir en los precios del mercado mediante prácticas monopólicas u oligopólicas, entonces el perjuicio que causa a los pequeños comerciantes no es únicamente por la instalación de un nuevo negocio, sino también por su poder de mercado, que es una cosa muy diferente.
En este sentido nuestra Constitución reconoce la posibilidad de existencia de prácticas trustificadas y establece que “toda organización comercial o industrial trustificada estará bajo contralor del Estado” (Art. 50). Esto quier decir que, en principio, no habría por qué prohibir la instalación de grandes superficies comerciales, lo que habría que determinar si es una “organización trustificada” y, en ese caso establecer un contralor, que pudiera llegar a ser la prohibición de desarrollar la actividad. Me parece que las cosas deberían transitar por esos carriles y no decidir porque sí la prohibición o por mayoría la autorización, hay una norma constitucional que indica cómo debe procederse, si no hay actividad trustificada no se toma ninguna medida y si la hay, hay que controlarla.
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marzo 26th, 2012
De tanto en tanto, en algún lugar del planeta, alguien propone la legalización de las drogas, pero así como surge la proposición, se esfuma sin pena ni gloria. Parece que fuera una medida razonable y que ya se ha practicado: el alcohol es legal y es mucho más pernicioso que muchas de las drogas prohibidas y su legalización no ha provocado mayores problemas que su prohibición.
La experiencia indicaría que la erradicación del consumo de drogas, legales o ilegales, es poco menos que imposible, la vigencia ley seca de los Estados Unidos es un buen ejemplo de lo difícil que es la lucha contra su consumo. Tan difícil fue que tuvieron que derogarla.
En realidad se pudo derogar porque era una medida que tenía vigencia sólo en los Estados Unidos y porque históricamente, desde los albores de la historia, el alcohol fue algo que no era prohibido lo que facilitó las cosas, pero eso no sucede con las otras drogas que se comercializan clandestinamente en todo el mundo.
Lo que sí se vio con la ley seca en Estados Unidos fue que el comercio del alcohol era un negocio que involucraba volúmenes de dinero capaces de corromper gobernantes, policía, Justicia y cuanta cosa quisiera oponerse a su comercialización clandestina. O sea que una de las consecuencias de la prohibición de consumo fue que, no sólo no se evitó que se bebiera alcohol, sino que también que favoreció la aparición de mafias y provocó un deterioro de los valores morales de la población. En realidad el deterioro de la moral fue una de las más nefastas consecuencias de la prohibición, quizá peor que el consumo de alcohol.
No tan nefasto como el deterioro moral fue que al no ser un negocio formal, el gobierno perdía el control del comercio, de la calidad de los productos, de su control sanitario, la aparición de las mafias y la posibilidad de recaudar impuestos, que por la magnitud del negocio, pueden llegar a ser cifras siderales.
Y realmente esto es algo sumamente llamativo ¿Por qué los gobiernos, que son tan ávidos a la hora de imponer cargas tributarias a la población[1], soslayan una fuente casi inagotable de recursos?
[1] Véase “Las fronteras del despojo” publicada en este blog el 27/0472010
Este artículo puede reproducirse total o parcialmente indicando la fuente.
marzo 16th, 2012
“Mitos y leyendas sobre el cambio de hora” es el título de un artículo publicado en el diario El Mundo de Madrid el veintiséis de octubre de dos mil once[1]. En ese artículo se presentan de manera bastante objetiva algunas de las ventajas y desventajas de adelantar la hora en verano.
Yo recuerdo cuando hice mi curso de Post-Grado en Madrid y se habló del cambio de hora, se dijo que el ahorro energético era del uno por ciento (más adelante expondré lo que dijo después de esto), ese valor del uno por ciento fue el que he escuchado esgrimir desde ese entonces, hace treinta y cinco años, que es el ahorro de energía, no sé de dónde salió el número, ni como se hizo el cálculo[2], pero un error del uno por ciento es para mediciones de laboratorio, el error de la medición es, seguramente mayor del un por ciento, o sea que no se puede afirmar categóricamente que se ahorre algo, además en el citado artículo se habla de errores menores, de hasta 0.03% (!), decir que en este tipo de mediciones se tiene un error de esa magnitud es un chiste de mal gusto.
También ese artículo dice que no es una medida que se adopta en todos lados, por ejemplo China y la India no lo hacen, tampoco se hace en los países ecuatoriales donde las horas de sol son siempre las mismas y no tiene sentido un cambio de horario. Ciertamente no se va a proceder de la misma forma con respecto al cambio de horario que en un país como Chile que en uno como Rusia (Siberia incluida), en Chile, que es angosto de Este a Oeste y es prácticamente una línea de Norte a Sur, siempre se está en el mismo huso horario, mientras que en Rusia cuando en Moscú es mediodía, al Este de Siberia está oscureciendo, es obvio que los criterios de adopción de la hora son muy diferentes en uno y otro lado. Es conocido el caso del Gobernador de la Provincia de San Luis en Argentina, que no cambió el horario porque si no, anochecía a las once de la noche, ahí el estar más al Oeste hacía que la Provincia de San Luis tuviera todo el año un horario de “verano” sin ningún cambio. Todas las consideraciones anteriores llevan a concluir que el cambio de horario puede ser bueno, pero no siempre es así.
Pero todo lo discutido ha sido sobre el ahorro energético, pero en sistemas de suministro de electricidad no importa únicamente la energía, también importa la potencia y aquí sí es donde puede haber casos claros que el cambio de horario es beneficioso, porque se elimina la superposición de los picos de demanda de la actividad industrial y el encendido nocturno de luces y es posible satisfacer la demanda con menos potencia instalada. UTE informó[3] el diez de marzo de 2012 que el cambio de horario significó un ahorro del 4,6% sobre la potencia máxima del día medio en el horario de diez y ocho a veintitrés (No sé como realizó el cálculo, dice que de energía ahorró el 0.9%, el número mágico). Esto significa que, con el cambio de horario, se puede satisfacer la demanda pico con menores potencias instaladas (léase: menores inversiones en centrales generadoras, es mucho dinero).
Todo esto tiene un pero, antes los picos de demanda se producían alrededor de las veinte horas los días más fríos de invierno, ahora con el abaratamiento de los aires acondicionados, los picos de demanda se producen los días de verano alrededor de las tres de la tarde, al menos en países desarrollados, no sé si es el caso de Uruguay. Si este fuera el caso, no tendría mucho sentido el cambio de horario porque el pico se produce por demanda para refrigeración y no por superposición de demanda industrial y de encendido de luces.
En realidad lo del cambio de horario no es algo tan claro de si es tan bueno o tan malo, lo que sí es algo que da, y dará, para la polémica.
[1] http://www.elmundo.es/elmundo/2011/10/26/economia/1319640926.html
[2] Según el artículo de “El Mundo” el cálculo fue hecho por el Departamento de Transporte de los Estados Unidos por los años setenta.
[3] http://www.elobservador.com.uy/noticia/220178/ute-ahorro-us-10-millones-con-el-cambio-de-hora/
Este artículo se puede reproducir total o parcialmente indicando la fuente.
marzo 7th, 2012
John Maxwell Coetzee, es un escritor sudafricano, nacido en 1940, en cuyo largo y abundante curriculum figura el haber recibido el premio Nobel de literatura de 2003. Pero además de haber ganado el Premio Nobel, que no es garantía de mucho, es un hombre que hace reflexiones que hacen pensar al lector, me permito presentar y comentar dos de éstas, que fueron publicadas en el Diario el Mundo de España el dieciocho y veintiuno de enero de dos mil ocho.
En una de sus reflexiones sobre política dice “De la misma manera que en la época de los reyes habría sido ingenuo pensar que el primogénito varón del rey sería el más capacitado para gobernar, así en nuestro tiempo es ingenuo pensar que el dirigente democráticamente elegido será el más adecuado. El gobierno de sucesión no es una fórmula para identificar al mejor gobernante, es una fórmula para conferir legitimidad a uno u otro y prevenir así el conflicto civil. El electorado, el ‘demos’, cree que su tarea consiste en elegir al mejor hombre, pero lo cierto es que se trata de una tarea mucho más sencilla: la de ungir a un hombre (‘vox populi dei’), no importa a quién. Contar votos puede parecer un medio para averiguar cuál es la verdadera (es decir, la más ruidosa) ‘vox populi’; pero el poder de la fórmula de contar votos, como el poder de la fórmula de primogénito varón, radica en el hecho de que es objetiva, sin ambigüedad, y está fuera del campo de la decisión política. Lanzar una moneda al aire sería igualmente objetivo, igualmente carente de ambigüedad, igualmente indiscutible y, en consecuencia, igualmente podría afirmarse (como se ha afirmado) que es ‘vox dei’. Nosotros no elegimos a nuestros dirigentes lanzando una moneda al aire, pero ¿quién se atrevería a afirmar que el mundo estaría en peor estado de lo que está si sus dirigentes hubieran sido elegidos desde el comienzo por el método de la moneda (…)” . En realidad no voy a hacer ningún comentario, creo que es innecesario, está todo dicho.
En la otra reflexión dice “Durante los años en que ejercí como profesor de literatura, guiando a los jóvenes en viajes por los libros que siempre significarían más para mí que para ellos, me animaba diciéndome que en el fondo no era profesor sino novelista. Y, en efecto, fue como novelista y no como profesor como me gané mi modesta reputación. Pero ahora los críticos entonan un nuevo estribillo. En el fondo, dicen de mí, no es después de todo un novelista, sino un pedante que tiene sus escarceos con la narrativa. Y he llegado a una etapa de la vida en la que empiezo a preguntarme si no tendrán razón, si, durante todo el tiempo en que creía ir por ahí disfrazado, en realidad iba desnudo. El papel que desempeño hoy en la vida pública es el de una figura distinguida (distinguida por lo que nadie puede recordar muy bien), la clase de persona notable a la que se saca del lugar donde está almacenada y se le quita el polvo para que diga unas pocas palabras en un acontecimiento cultural y luego vuelven a meterla en el armario.”. Cuando se termina de leer esto, el movimiento instintivo que uno tiene es el de ponerse una mano atrás y otra adelante, a la vez que piensa si “La sociedad del espectáculo” no nos hace imaginar el disfraz que creemos que llevamos y, aunque uno no sea alguien con la “modesta reputación” de Coetzee, inmediatamente se le cruza por la mente una interminable procesión de reyes desnudos, que habitan en armarios más o menos lujosos, conducidos al ritmo que les marca un misterioso y manipulador titiritero.
este arículo puede reproducirse total o parcialmente indicando la fuente
febrero 26th, 2012
Hay gente que opina que leer la guía de teléfonos es interesante, “una novela entretenida pero con muchos personajes” como dijo alguien. Yo no me atrevería a afirmar tanto, pero el ojearla puede producir resultados sorprendentes.
Por ejemplo, el listado de los teléfonos de la Intendencia Municipal de Montevideo ocupa más de una página en la guía, no sé cuantos son, pero deben ser del orden de mil, yo me pregunto ¿Son realmente necesarios tantos teléfonos? ¿Cuánto le cuesta a los vecinos de Montevideo la factura mensual de ANTEL de la Intendencia? ¿Se ha hecho un estudio técnico serio sobre qué tipo de telefonía y de contratos de telefonía le convendrían a la Intendencia y de cuánto se podría ahorrar? Yo creo que las cifras son siderales y merecerían, como mínimo, una justificación pública de porqué se tiene lo que se tiene y se paga lo que se paga a ANTEL. Todo esto sin considerar los teléfonos fijos que no figuran en guía, que deben ser unos cuantos, y de los celulares que ceden los entes generalmente a personal jerárquico.
Pero no es solamente la Intendencia, si vamos a los Ministerios encontramos una situación similar, no es pareja, hay algunos Ministerios que no tienen cantidades exorbitantes de teléfonos. Y si vamos a los Poderes Judicial y Legislativo vemos que entre ambos tienen casi la misma cantidad de teléfonos que la Intendencia de Montevideo. En entes autónomos, servicios descentralizados, unidades, etc. las cosas son más variadas pero llama la atención los pocos teléfonos que tiene ANTEL en relación con las demás instituciones públicas, lo cual es un indicador que quienes más conocen de telefonía han hecho estudios técnico-económicos para establecer cual era la mejor solución para sus necesidades.
El resultado de cómo se resuelven los problemas de comunicación telefónica significa un gigantesco subsidio encubierto para ANTEL, del orden de cientos de miles de dólares mensuales, que lo financia la población calladamente y que no tiene porqué pagarlo.
Leer “El Ayuntamiento de León ‘descubre’ la tarifa plana y ahorra 350.000 euros” en
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/03/08/leon/1331200247.html, publicado con posterioridad a este post
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febrero 11th, 2012
El problema de la seguridad es de los que más preocupan a la población de nuestro país y, pese a lo que se ha intentado para disminuirla, los resultados son decepcionantes. Lo verdaderamente preocupante es que, lejos de disminuir, la inseguridad y la violencia van en aumento, y se produce conjuntamente con una mejora de la situación económica y disminución de índices de pobreza, o sea que el argumento de que la situación social de los delincuentes es lo que los lleva a cometer delitos, no es tan sólida como en general argumentan los voceros y adláteres del gobierno.
Es cierto que la situación social de desprotección y pobreza de vastos sectores de la población genera aumentos de delincuencia, pero el hecho que estos sectores marginados hayan disminuido, en tanto que la delincuencia sigue en aumento cualitativo y cuantitativo, es una señal clara que hay otros factores que inciden en el fenómeno que no están siendo evaluados como causas de generación de delincuencia.
Hace siete años que tenemos gobiernos del mismo partido con mayorías parlamentarias y la situación se sigue agravando, ya es un tiempo suficiente largo como para dejar de echarle la culpa a la herencia de los gobiernos anteriores, la responsabilidad de la situación actual es del actual gobierno, por más sofismas que esgriman para sacarse la responsabilidad de encima.
Hay algo de lo que todo el mundo está convencido: si el gobierno mantiene su actual filosofía de combate a la delincuencia, los asaltos, crímenes, violaciones, secuestros, robos y otros delitos van a seguir en aumento, y en esto la gente no se equivoca. Pienso que la situación actual es, entre otras muchas cosas, consecuencia de la aplicación del concepto de que los excluidos sociales que deciden transitar por la senda del crimen deben ser recuperados y brindarles oportunidades para que lo hagan. Todo eso está bien, pero resulta que la aplicación de este concepto se hizo flechando la cancha a favor de los delincuentes y se olvidaron de la otra inmensa mayoría de ciudadanos que no transitan por esa senda. Cuando un inadaptado asesina, hiere, asalta o viola a un ciudadano o ciudadana, los derechos que más se respetan son los del delincuente, porque parece que a nadie le importe que si asesinan a alguien puede haber una familia que queda desamparada, parece que los derechos humanos no pasan por ahí, pero al delincuente sí le dan casa, comida, ropa, calefacción y los dejan salir los fines de semana para que cometan tropelías. Y todo esto se viene haciendo desde hace muchos, pero muchos años. La consecuencia es que los gobiernos, en vez de dar el mensaje que “el crimen no paga”, dan uno muy diferente.
Por ejemplo, no sé cuantos millones de dólares se han gastado en construcción de pabellones para encarcelados, incluso se les da calefacción, no es que crea que es un lujo, pero me parece que hay muchas más personas, tan excluidas como los delincuentes, que merecen con mucho más derecho que se les brinden esas comodidades gratuitamente, insisto: el mensaje no es bueno. Y si se calculara la inversión “per cápita” en techo para delincuentes y población en general quedaría muy claro quiénes son los verdaderos privilegiados. Si un delincuente viola a una joven, a ésta no se le suministra tratamiento siquiátrico gratis, ni se le compensa de ninguna manera, es el mundo al revés. No pretendo que a los reclusos, mayores o menores, se les pongan grilletes y se los lleven a picar piedras de sol a sol, pero sí hacerlos trabajar en algo ocho horas por día o que cuando quemen colchones y destrocen instalaciones, se les haga dormir en el suelo o a la intemperie, hasta tanto no se repongan los colchones o se reparen los daños. Yo no vi ninguna manifestación o acto de protesta del PIT-CNT donde los manifestantes destrozaran sus casas, claro, quién le va a pagar la reparación, si rompen algo siempre es de otro.
Daría la impresión que es necesaria una discusión y revisión de la filosofía con la cual se encara todo lo referente al tratamiento de los reclusos. Por más que los delitos que haya cometido sean en gran parte consecuencia de su situación y entorno social, no se puede ser tan permisivo porque, en definitiva se fomenta la comisión de delitos y se termina perjudicando al ciudadano común. Pero ni al Ministro, ni a nadie del partido de gobierno se le ocurre pensar que pueden estar equivocados, piensan que con sus “operativos de saturación”, nomenclatura actual de las vilipendiadas y anticonstitucionales “razzias”, todo se va a arreglar.
Pero hay más aún, Uruguay no es un país que viva aislado del mundo, y todo este fomento, en un principio involuntario, de la delincuencia se está transformando en una sólida base para el establecimiento de mafias autóctonas vinculadas a las mafias del narcotráfico, ya hay muestras evidentes que han desembarcado en el Uruguay para quedarse. El hecho que hace poco, en un ajuste de cuentas le descerrajaran ocho balazos a un presunto narcotraficante, sin errarle ninguno, fue un indicio que se trató de la intervención de un profesional muy diferente a nuestros verdugos vernáculos, y además un mensaje muy claro que hay otra ley que se debe respetar, que no tiene el menor respeto por los derechos humanos.
En la última interpelación al Ministro del Interior, éste manifestó que se estaba trabajando en una ley que elevaba las penas por omisión a los deberes inherentes a la patria potestad, parece medio chiste, ya hay leyes al respecto, pero no se aplican, antes que hacer un nueva ley, que hagan cumplir la que existe, si se cree que no es buena, pues que se cambie, pero que se empiece por limitar la impunidad de los padres de los menores infractores. Parecería que la posición del Ministro es algo utópica (o cómplice) y nos está llevando a un crecimiento de la delincuencia que puede llegar a situaciones insospechadas.
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enero 30th, 2012
Hace muchos años el Ministerio de Transportes y Obras Públicas adoptó una medida que se podía tildar de heterodoxa, pero que a mí me pareció maravillosa, y fue que los peajes no se pagaran a la ida y a la vuelta, sino que a la salida se pagara doble y a la vuelta se pasara de largo sin parar (o al revés). Uno se detiene una sola vez y, en los fines de mes de temporada cuando hay recambio de turistas, los que volvían, volvían todos juntos y no estaban obligados a detenerse en los peajes (los que se van, no se van todos juntos y el embotellamiento no es el mismo que el de la vuelta), cuando se adoptó esta medida pensé que quizás nuestro país, y nuestra Administración Pública, no estaban tan perdidos como yo creía. Era de las pocas medidas que el Estado había tomado, en sus casi dos cientos años de existencia, que no tenía por objetivo hacerle perder tiempo a los ciudadanos
No sé cuánto se perdía de recaudar por concepto de peaje, ni si se perdía, pero creo que no sería tanto. Pienso que globalmente, al país y a los usuarios les resultaba más barato y, sobre todo, menos pesado.
En efecto, de esa manera había que detenerse una sola vez, ganando unos minutos que se perdían por la detención del vehículo, esperar que los de adelante pagasen y luego pagar, esto si analizamos el hecho desde un punto de vista individual. Pero si pensamos en los recambios de turistas en el verano, a fin de enero o los fines de semana largos, por ejemplo, esas detenciones no solamente le hacían perder el tiempo a quien tenía que pagar, sino que, a más de dos mil vehículos por hora, generaba un problema de circulación mucho más grave que si no tuvieran que detenerse (los vehículos están mucho más tiempo, gastan frenos, nafta, embrague, los conductores se malhumoran, hay que organizar de un operativo retorno más complejo y costoso para la llegada, hay que gastar el doble en sueldos de los que cobran el peaje, hay aumento de posibilidades de accidentes porque la gente se pone nerviosa, etc., etc.), en definitiva el cobro del peaje ida y vuelta, globalmente le cuesta mucho más al país que cobrar doble de salida, y perder algún cobro porque alguien vaya por un lado donde no se cobre peaje.
Pero no hay felicidad que dure cien años, ni gobierno que la mantenga, cierto día el Ministro de Obras Públicas, o no sé quien, entendió que esa forma de cobrar los peajes no era la correcta y se volvió a lo de antes. Sin duda un retroceso, a menos que alguien me demuestre lo contrario.
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