¿SIN FINES DE LUCRO?

Recientemente una secta religiosa compró el inmueble en el cual, durante muchos años funcionó el “Cine Plaza” en la ciudad de Montevideo. No fue la primera vez que una secta religiosa compró un cine en la capital del Uruguay pero, por alguna razón, esta compra tuvo un impacto mediático considerable.

En primera instancia, el Ministerio de Educación y Cultura y la Intendencia encararon la posibilidad de comprarlos ellos invocando que era como un Patrimonio Cultural (no está declarado tal), pero la única forma de adquirirlo que tenían era la confiscación, porque los montos de la transacción eran siderales y nadie estaba dispuesto a pagar esas cantidades para retener un Patrimonio Cultural que ni siquiera había sido declarado tal.

Pero el hecho que no se tuviera capacidad de pagar cifras tan considerables llamó la atención a algunos que se preguntaron ¿Cómo una secta de mala muerte puede manejar cantidades de dinero que al Estado le es imposible disponer para los mismos fines? ¿De dónde saca tanto dinero? Más vale tarde que nunca, es una pregunta demasiado obvia que, en realidad, debió hacerse hace varias décadas.

Resulta que las religiones, no sólo están exentas de impuestos, sino que tampoco se les efectúa ningún control de los dineros que manejan, no sólo las religiones, también las Organizaciones no Gubernamentales (Ong) están exoneradas de impuestos y controles sobre el manejo de sus activos, nadie pregunta cómo es que Greenpeace financia sus onerosas campañas desde la Antártida hasta el Ártico en defensa del medio ambiente, ni de dónde sale el dinero que reciben Ong con vinculaciones internacionales,  ni los sindicatos, ni tantas instituciones en donde se manejan millonadas de dólares invocando que no persiguen fines de lucro[1]. “Hay algunas que se dicen sin fines de lucro, lo cual es, por lo menos, vidrioso“, dijo el Director General del ministerio, Pablo Álvarez. Según dicen las autoridades hay más de diez y siete mil Organizaciones No Gubernamentales sobre la cual no se ejerce ningún control

En realidad, el incidente de la compra del “Cine Plaza”, tuvo la virtud que las autoridades gubernamentales plantearan a nivel público una situación que era un secreto a gritos y sobre la cual no se adoptaba ninguna medida, es de esperar que, a partir de ahora, se investigue el manejo de fondos y fuente de financiación, no sólo a las sectas religiosas, sino también de otras instituciones, clubes deportivos, sindicatos, fundaciones, etc. cuyo esplendor financiero parece estar por encima de lo que el medio es capaz de aportar.

 

 

 


[1]  No solamente en Uruguay, en Argentina Las Madres de Plaza de Mayo manejaban millonadas de dólares en provecho de sus integrantes, y Moyano (el Jimmy Hoffa argentino) en algún momento planteó hacer un hotel cinco estrellas, que no es algo que cueste poco, en Punta del Este.

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